Patología y salud de la mujer
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La salud femenina es algo frágil que hay que cuidar en todas las etapas de la vida. Puede verse influenciada por diferentes factores como la edad, los antecedentes médicos y familiares, el entorno y el estilo de vida. Pero también por el origen étnico, el lugar de nacimiento, la sociedad y la cultura. Las mujeres y las niñas pueden, por tanto, sufrir muchas afecciones que pueden clasificarse en 4 categorías:
- Los trastornos ginecológicos (irregularidades del ciclo menstrual, menopausia, insuficiencia ovárica prematura (IOP), endometriosis, quistes ováricos, fibromas uterinos, vaginitis y vulvodinia)
- Los problemas relacionados con el embarazo (hipertensión arterial, diabetes gestacional, preeclampsia, interrupción del embarazo (aborto espontáneo o muerte intrauterina), lactancia y depresión posparto)
- Los diferentes tipos de cáncer (ovarios, cuello uterino...)
- Los problemas psicológicos (depresión, agotamiento, autolesiones...)
La salud de la mujer es un tema importante en nuestra sociedad actual que no debe descuidarse. Veamos algunos resultados.
Aunque las mujeres viven más tiempo de media que los hombres, a lo largo de su vida recurren más a la atención médica, especialmente en lo que respecta a la salud reproductiva. En las mujeres, la principal causa de muerte son las enfermedades cardiovasculares. Además, entre los cánceres, el de cuello uterino y el de mama son los más frecuentes y el de pulmón es el más mortífero. En 2015, a nivel mundial, se registró que la segunda causa principal de muerte en mujeres de 15 a 29 años eran las conductas autolesivas, incluido el suicidio. Hoy en día, alrededor de 830 mujeres mueren cada día por causas relacionadas con el embarazo y el parto que podrían evitarse. Además, la mayoría de las personas con VIH son mujeres jóvenes de 15 a 24 años.
En cuanto a los recién nacidos, la prematuridad, la asfixia al nacer y las infecciones son las principales causas de muerte durante el primer mes de vida.
Para las adolescentes, las principales causas de mortalidad son las conductas autolesivas, las afecciones maternas, los accidentes de tráfico, las enfermedades diarreicas y las infecciones de las vías respiratorias inferiores. Además, los trastornos depresivos relacionados con las autolesiones y el suicidio son problemas importantes a esta edad. Los problemas nutricionales durante la infancia y la adolescencia pueden provocar sobrepeso y obesidad, lo que puede aumentar el riesgo de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Los trastornos de la conducta alimentaria, en particular la anorexia nerviosa, son muy frecuentes en las chicas jóvenes. Además, hoy en día, las adolescentes consumen más tabaco y alcohol, lo que puede perjudicar su salud y la de sus futuros hijos.
Para las mujeres adultas en edad fértil, las enfermedades no transmisibles son las principales causas de mortalidad y discapacidad. Además, la depresión prenatal y posparto tiene graves repercusiones en las mujeres y sus hijos. Los riesgos de cáncer y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) también son más elevados. En cuanto a las enfermedades cardiovasculares, los datos indican que las mujeres tienden a ser diagnosticadas y tratadas más tarde que los hombres, y de manera menos activa.
Por último, en mujeres de 60 años o más, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y las neumonías crónicas son las principales causas de mortalidad.
Por todas estas razones, señoritas y señoras de todas las edades, es importante que cuiden su salud, por su presente, su futuro y por sus seres queridos. La salud es algo precioso que tendemos a olvidar a diario, y todas nuestras acciones, sean buenas o malas, repercuten más tarde. Tienen muchos desafíos que afrontar a diario, lo que puede ser agotador, no olviden pensar en ustedes regularmente. Para ello, una alimentación equilibrada, una actividad física regular y un buen sistema inmunitario son los mejores aliados de la salud femenina. La detección precoz es de gran importancia para la aparición de enfermedades y su curación. No duden tampoco en tomarse tiempo para ustedes, relajarse, hacer cosas que les hagan felices, hablar con un psicólogo para apaciguar su interior si sienten la necesidad.

¡No se olviden de ustedes mismas!